Bosteza el agua en el remanso del río. Tornasola en ondulaciones la luz del sol filtradas por las ramas de un aliso. Mordedura lenta del fuego entre las hojas. Caleidoscopio de estío en la ribera.
El río y el árbol inician sus relatos. Agua y madera juegan en sus límites. Separada el agua, del torrente, en remanso en un baile de giros ondulados y lentos, del árbol, ensimismado en el espejo, cae, con la brisa, una hoja. Establecen en el baile, su eficaz lenguaje, de doradas palabras que las ramas filtran.