Momento

Miro mis manos sobre las rodillas,
reposo la cabeza sobre el respaldo del sillón
y veo caer lentamente la tarde.
Hay un cambio en las luces,
aquella rama de arce,
iluminada por un rayo de sol
que las nubes filtran.
Sigo los saltitos del gorrión
picoteando el suelo, que,
satisfecho levanta la cabeza
y mira no sé a qué.
Los árboles aislados,
generan sombra sobre la pradera.
Una suavísima brisa
mueve las ya algo resecas
hojas del cerezo,
que vibran
como si un bóreas soplara.
Un silencio sonoro lo invade todo
en sutil orquestación.
Tardíos aromas de madreselva
me llegan lentos,
queriendo quedarse,
en esta quietud repleta.

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