En la espesura del bosque

En la espesura del bosque,

donde la luz penetra a modo de esquirlas

desprendidas de un sol que no se aprecia,

donde las hojas perfumadas y húmedas,

juntan gotas que deslizándose caen 

a la ansiosa tierra, cuando llueve.

Las ramas cautelosas, en acompasado vaivén,

acarician la oscuridad en el silencio.

Del silencio inicial van surgiendo sonidos.

La desbandada de aves al sobresalto,

el crujido de hojas al paso de algún animal,

el trino del agua de invisibles manantiales,

el zumbido de un moscardón en el helecho.

el corazón fuertemente latiendo…

Todo lo que existe expresándose.

Todos los sonidos del silencio

de un organismo del que formo parte.