Un inesperado y mágico olor, despierta
en el presente el pasado restaurado,
y del abismo de los recuerdos, surge
la pintura de las imágenes más deseadas.
Adaptado todo a una extraña belleza,
para que no ofusque su perfecta claridad,
superfluos elementos elimina,
ensalzando todo aquello que importa.
Los sueños, fieles a los deseos del soñador,
le hacen navegar por mares calmos,
abordando felizmente épocas lejanas,
hasta volverse, otra vez, cenizas calladas.
