El gallo

El día descorre con ganas
de la aurora sus rosadas cortinas,
derramándose por todos los rincones,
imparables chorros dorados.

El gallo, precursor de tal prodigio,
camina altanero a su cobijo:
"Están avisados, luego no digan".
Y mira de soslayo a las gallinas.

El gallo de la aurora dice
“Vayan saliendo, salgan,
que nadie adentro quede”.
La alondra con sus cabriolas
anuncia también el día,
y por los montes suena ya
una gran algarabía.

El azul en lo alto crece.
Por los montes un trozo de luna,
intercambio de plata y oro,
se despide con una nube,
a modo de pañuelo.
Está comenzando el día