Cuando el jilguero
asoma su cabeza
desde el canalón donde vive
siento su compañía.
¿Qué piensa la masa verde?,
¿Qué piensa cada árbol?.
Me miran con sus formas inmóviles.
Tienen vida,
pero su pensamiento, está en mi.
Echo en falta diariamente
las garzas en la orilla del río.
Su quietud me inquietaba,
Su vuelo me fascinaba.
Desconozco cuando volverán.
Yo las espero.
Un tronco de árbol
varado en el río.
Un pato limpia su plumaje sobre él.
¿Se quedará el tronco?

Precioso poema. También la ilustración.
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